lunes, 24 de septiembre de 2007

Apuéstele al futuro comprando acciones

Como dueño de una porción de dicha empresa usted se convierte también en dueño de los beneficios y riegos de ser dueño, incluyendo ganancias, pérdidas, aumento en precio de la acciones, disminución en el valor, administración buena o mala, y demandas aumentadas o reducidas de los productos o servicios producidos o vendidos por la compañía.

Cuando compra una acción, está invirtiendo una cierta cantidad de dinero y apostando a que las ganancias se darán en exceso, comparado con lo que podría ganar en una inversión asegurada. Es una forma de apostar, porque el futuro de la compañía y el valor de la acción son impredecibles porque están determinados por innumerables fuerzas presentes en el mercado, tales como: ventas, competencia, cambios tecnológicos, tasas de interés, calidad de la administración, eventos macroeconómicos mundiales, clima de inversión y muchas otras cosas que están totalmente fuera del control del inversionista.

Pero... los inversionistas agresivos ganan dinero y los cautelosos también; sólo los avaros generalmente son los únicos que siempre pierden dinero en la bolsa

En otras palabras, para ganar hay que tomar parte en el juego. Esto significa que las personas que invierten agresivamente cuando la bolsa está subiendo ganarán dinero. La gente que vende poco y se protege cuando la bolsa está bajando, gana dinero. Pero la gente avara que trata de ganársela toda de un solo movimiento, generalmente terminan perdiendo su dinero. Más del 70% de los inversionistas casuales que hoy invierten vía Internet, por ejemplo, quienes compran y venden acciones en la bolsa, no a largo plazo sino para venderlas rápidamente, generalmente pierden dinero, y muchos de ellos lo pierden todo.

La inversión a largo plazo en la bolsa de valores norteamericana es la mejor forma de adquirir seguridad financiera
El valor de las acciones cambiadas en las bolsas de Estados Unidos, aumentó en un promedio de 11% en los últimos 80 años. Como resultado, una persona que empezó a invertir a los 20 años y que invirtió $100 dólares por año en un fondo mutuo, que incrementó en un promedio de 10% por año, se retiraría con un total neto de más de un millón de dólares.

La bolsa de valores es administrada y hecha por profesionales.
Esto significa que cada compra de una acción representa la venta de esa misma acción por parte de alguien más. La persona que compra esta acción está apostando que subirá de precio. La persona que vende la acción piensa que la acción bajará de precio. Cada compra y venta de acciones es un juego de suma de ceros, donde una persona apuesta su sabiduría y juicio contra la de otra persona. La mayoría de estas personas son profesionales que hacen esto entre 50 y 60 horas a la semana.

La forma más segura de actuar es invertir en un “Fondo mutuo” que represente a varias compañías. Esto le dará una mayor seguridad a su inversión que el comprar acciones de una sola compañía. Uno de los Fondos de más conocidos en la bolsa de valores de Wall Street es el Standard and Poor´s 500. Este Fondo ha superado más del 80% de los fondos mutuos manejados por profesionales a lo largo de los años.

Por Brian Tracy

El Milagro del Interés Compuesto

Existe una regla llamada la regla del 72, que le permite a usted determinar cuánto tiempo le tomará a su dinero para duplicarse, independientemente de la tasa de interés a la que esté creciendo. Simplemente el número 72 por la tasa de interés y el número que obtenga, corresponde al número de años que le tomará a su dinero duplicarse. Por ejemplo, si está recibiendo 8% de interés en su inversión, y divide el número 72 en 8, obtendría el número nueve. Esto significa que el dinero invertido con un interés de 8% tardaría nueve años en duplicarse.

Se ha calculado que un dólar invertido con interés del 3% en el tiempo de Cristo, hace más o menos 2000 años, valdría la mitad del dinero del mundo hoy en día. Si al dinero se le hubiera permitido crecer y duplicarse, y después duplicarse de nuevo, y una vez más, y otra, valdría billones de trillones de dólares hoy en día.

Entonces, la primera conclusión de esta regla es que “La clave del interés compuesto es guardar el dinero y no tocarlo nunca”.

Una vez que empiece a acumular dinero y éste comience a crecer, nunca debe tocarlo, o gastarlo por ninguna razón. Si lo hace, pierde el poder del interés compuesto, y aunque sólo gaste una pequeña cantidad hoy, perderá lo que podría ser una enorme fortuna más adelante.

Si empieza a ahorrar desde temprana edad, si invierte consistentemente, y si nunca extrae dinero de sus fondos y depende del milagro del interés compuesto, tenga la plena seguridad que se hará millonario. Una persona promedio, que se gana un sueldo promedio, que invirtió $100 dólares por mes entre los 21 y los 65, y quien ganó a una tasa compuesta del 10% durante ese tiempo ¡se retiraría con un total de un millón ciento dieciocho mil dólares!

Comience una cuenta de inversión regular mensual y comprométase a invertir una cantidad fija en los próximos cinco, diez o quince años. Investigue en su banco sobre los fondos mutuos u otros instrumentos de inversión, y mantenga su dinero trabajando, mes tras mes y año tras año.

Por: Brian Tracy


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